Cristo en la Cruz: más de 160 años de tradición familiar

Por Zulay Carrillo @zulaycarrillo84

 

El viernes santo, siguiendo una antiquísima tradición de la religión católica no se celebra la Eucaristía y se adora la Cruz. En lugar de la misa se celebra la “Liturgia de la Pasión del Señor” a media tarde del viernes, de ser posible cerca de las tres de la tarde, hora en la que se ha situado la muerte del Señor en la cruz.

Se dice que la familia Viana es de las muy pocas (si no la única) que por más de 160 años ha mantenido la tradición de cuidar una imagen, en este caso el Cristo en la Cruz de la Catedral de Todos los Santos.

Amalivac Viana González, apasionado por la historia local y además perteneciente a la referida familia, comentó hace un tiempo que a finales del siglo XVIII, exactamente en 1798, don Pedro Antonio Camacho Álvarez, trasladó desde España el Cristo en la Cruz y una imagen de San  Rafael Arcángel, para donarlos a la iglesia de Todos los Santos de Calabozo (Catedral).

Don Pedro Antonio Camacho Álvarez, fue nombrado teniente de justicia en el año 1800 y uno de sus hijos, el Capitán Prudencio Camacho Delgado, en unión de su padre, se encargaron de resguardar el Cristo.

Prudencio murió en el combate “El Caraqueño”, en la provincia de Guayana, siendo considerado héroe de la independencia que luchó en armas contra el realista José Tomás Boves. Luego de la muerte de don Pedro Camacho y de su hijo Prudencio, su otro hijo Jacinto junto a su esposa doña Antonia Cousin, siguieron con la tradición de proteger y cumplir con los gastos que ocasionara el mantenimiento de la imagen del Cristo como especificaba el testamento de su padre.

Su hija Josefa Camacho Cousin, contrajo nupcias el 22 de diciembre de 1860 con Bruno Viana Días (para ese entonces se escribía con S), pero el apellido Viana estuvo relacionado con la familia Camacho y el Cristo de la Cruz, desde el año 1850, por unas primeras nupcias entre Bruno y Leonor Muxica Camacho (hija del héroe de la independencia Hermenegildo Muxica), quien era prima hermana de su segunda esposa Josefa.

Bruno Viana desde esa fecha, se encargó de la conservación del Cristo conjuntamente con la familia para que todos los viernes santos se realizara la procesión y era tradición familiar cargar la imagen.

“El Cristo es llamado cariñosamente el “Cristo de los Viana”, por ser ese apellido proveniente de una familia de gran devoción católica a la iglesia y al Cristo, traído por sus antepasados desde tierras lejanas”, comentó Amalivac.

A la muerte de Bruno Viana y su esposa Josefa María Camacho Cousin, sus hijos Jacinto, Augusto, Vicente y Bruno, continuaron con la tradición hasta mediados del siglo XX, cuando el Dr. Vicente Viana Camacho y su esposa Victoria González se encargaron de manera definitiva del Cristo, haciéndose responsable de todos los gastos y el mantenimiento durante todo el año en la iglesia, así como también la promesa de él y su familia de asistir y cargar la imagen durante la procesión del viernes santo, tradición que continúa hasta nuestros días.

Se dice que la familia Viana es de las muy pocas (si no la única) que por más de 160 años ha mantenido la tradición
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