“Después del apoyo brindado para salvar a Citgo, me parece contradictorio que el mismo esfuerzo no se haga aquí para salvarla de los tenedores de bonos”, agregó Palacios en una conferencia, donde luego argumentó que el apoyo del gobierno de Estados Unidos es necesario para permitir que Guaidó mantenga el control de la compañía.

Sobre el apoyo de Washington, hay expertos que dicen que es una medida política circunstancial. Guaidó siempre ha dicho que La filial de Pdvsa está protegida por una orden ejecutiva del gobierno de Donald Trump. Sin embargo, abogados como Carlos Ramírez López explican que una medida de este tipo no protege en contra de las acreencias ni es definitiva, pues puede ser levantada en cualquier momento, incluso si ocurre un cambio de gobierno en las próximas elecciones estadounidenses.

Maduro no puede pagar a los bonistas debido a las sanciones financieras que ha impuesto Estados Unidos que buscan presionar una salida del mandatario. La oposición canceló en mayo 71 millones de dólares en intereses del bono Pdvsa 2020, pero no ha tenido acceso a fondos para el pago de este mes.

Otras deudas pendientes

Aunque Guaidó ha autorizado los fondos para la defensa legal de esta parte del patrimonio, hay decisiones judiciales pendientes que pueden comprometer gran parte de Citgo.

Crystallex, la minera canadiense, está agotando todas las vías legales para cobrar una deuda con la expropiación de estos activos.

La empresa demandó a Venezuela en 2017 y fue el gobierno de Nicolás Maduro el que estuvo a cargo del juicio cuando una Corte de Estados Unidos decidió que Crystallex podía cobrar su deuda ejecutando la propiedad de PDV Holding propietaria de Citgo.

Los expertos consideran que la orden ejecutiva tampoco puede salvar a Citgo de esta deuda.