Calabozo llora la pérdida de «la maestra del pueblo»

Calabozo se despertó este sábado con un terrible sabor de boca en las noticias, la mujer que andaba calle arriba y calle abajo por la ciudad, siempre con alegría, sonriente y con infinidad de anécdotas se durmió en la paz del Señor el viernes 22 de septiembre en horas de la noche. Su nombre, Iris Milano de Orta; el apodo con el que quedará inmortalizada «la maestra del pueblo».

Desde Noticias Calabozo nos sumamos al pesar que embarga a la colectividad por esta irreparable pérdida. Queremos compartir con nuestros lectores un trabajo especial que hace un tiempo tuvimos la oportunidad de realizar y publicar y que hoy en su nombre volvemos a mostrar.

 

“La maestra del pueblo” llegó a Calabozo para quedarse

 

***Esta mujer zaraceña de nacimiento pero calaboceña de corazón, ha dedicado su vida a la labor formadora y ambientalista, al punto de haber recibido en Valencia en el año 2000, el reconocimiento de “Educadora Ambiental Latinoamericana”***

 

Calle arriba y calle abajo, los calaboceños hemos visto caminar a una mujer con vestidos de colores, floreados, a veces unos encima de otros. Ella, de baja estatura posee un corazón amplio y noble. Con una lucidez increíble para sus casi 89 años, los cuales cumpliría el 12 de octubre, Iris Milano de Orta, saluda a los centenares de alumnos que se cruzan con ella en alguna esquina de la Villa de Todos los Santos y es que no es gratis que a Iris se le conociera como “la maestra del pueblo”.

Esta mujer zaraceña de nacimiento pero calaboceña de corazón, dedicó su vida a la labor formadora y ambientalista, al punto de haber recibido en Valencia en el año 2000, el reconocimiento de “Educadora Ambiental Latinoamericana”, por su amplia trayectoria como asesora de la Comisión del Ambiente del Senado; presidenta de la Sociedad Conservacionista Dr. José Francisco Torrealba; fue miembro fundadora de Foja de Venezuela, fundadora del Cuerpo de Bomberos Femenino de Calabozo. Además representó a Venezuela en la Cumbre de Río de Janeiro y el ex gobernador Luis Gallardo la nombró Dra. Honoris Causa para un aniversario de Calabozo.

En el año 1954 contrajo nupcias con Héctor Orta y de su matrimonio tuvo 13 hijos y 64 nietos

La “maestra del pueblo”, también sentía una pasión inquebrantable por la música, al punto de ser contraalto fundadora de la coral del Ateneo de Calabozo; miembro fundadora de Acción Voluntaria de Hospitales y por si fuese poco, ha sido la persona de más edad en escalar El Morro de San Juan, cuyo anhelo concretó el 12 de octubre de 1996, para celebrar sus 70 años.

Es la interesante vida de esta mujer que conoció de cerca al General Marcos Pérez Jiménez, y que entre risas nos confesó que tiene el número de teléfono de “El Puma” José Luis Rodríguez, la que quisimos compartir con ustedes amigos lectores el día de hoy, como un tributo a sus valores y a sus principios, pero sobre todo a su amor por Venezuela.

Mis Guárico 1953…

Nació en Zaraza pero estudió en Caracas en el Santa Rosa de Lima para Maestra Normalista. De allí se trasladó hasta San Juan de los Morros donde vivió con su tío el Dr. José Francisco Torrealba, quien la crió hasta que se casó en 1954.

Estando en San Juan de los Morros conoció a Simón Díaz, quien sintió atracción física por ella pero la familia de Iris no lo quiso por ser repartidor del abasto “La Aduana”, (antes de ser famoso). Por ese entonces fue madrina de un equipo de béisbol llamada “La Mulera” que tenía Simón Díaz y eso le permitió ser Mis Guárico 1953.

“Cuando eso no había Osmel Sousa sino que en el Club Venezuela en Caracas se celebraba el evento. No quedé Mis Venezuela porque tengo una cicatriz en la pierna que me hizo una abuela con la punta de un mandador porque no comía frijol”- desde ese día los come con gusto-, confesó Iris.

De ese concurso en el año 1953, salió tercer lugar y “labios más lindos de Venezuela”, con dos pasajes para México los cuales no usó porque su tío no la dejó ir, ya que no había quien la acompañara.  A raíz del concurso, Pérez Jiménez la nombró a dedo Reina Nacional del Frente Independiente Perejimenista y la fue a coronar a San Juan de los Morros, justo frente al Sanjuanote -recuerda-.

“Ahí me coronó. Cuando eso no había equipos de sonido modernos pero con un megáfono dijo que a la Reina le daría una casa o un carro. Pero yo le dije, ni casa ni carro, para mí no quiero nada. Yo le pedí que me construyera la sede de la escuela para la que yo ya estaba trabajando a mis cortos 18 años como directora en la avenida Los Llanos”, dice la maestra del pueblo.

Pérez Jiménez le dijo que escogiera el sitio y que el martes siguiente iría a colocar la primera piedra. Fue así como Iris escogió el sitio, y se dio su construcción. La escuela se llamó “2 de diciembre”, pero cuando cayó Pérez Jiménez le cambiaron el nombre a “José Félix Ribas”.

Iris en 2014 se graduó de Administración de Empresas Turísticas en Misión Sucre

Iris y Calabozo…

En el año 1954, esta guariqueña contrajo nupcias con Héctor Orta, quien para ese momento era Tesorero del estado y por invitación del Dr. José Francisco Torrealba, los padrinos de la boda fueron Doña Flor de Pérez Jiménez y Marcos Pérez Jiménez. De su matrimonio tuvo 13 hijos y 64 nietos.

En 1955 llegó con su esposo a Calabozo, a quien Pérez Jiménez le había encargado traer a Calabozo “la luz de la Cabrera”.

“Cuando llegamos a Calabozo las aceras eran altas de piedras y los postes eran de palos. A las seis de la tarde llegaba un hombre con un mechuzo (de alquitrán) a prenderlos. Mi esposo trajo poco a poco la luz eléctrica desde la Cabrera en Maracay hasta Calabozo. Ya habían empezado los trabajos de La Represa y estaban terminando las casas del Centro Administrativo que costaban 20 mil y 30 mil  bolívares”, precisa.

Estando en Calabozo, ocurrió un gran ciclón que los calaboceños de ese entonces aún recuerdan. “Dicen que las palmeras no se caen con nada pero en la plaza Bolívar quedó una sola mata de palma de las muchas que había. Esa palma aún está, carcomida pero no se ha caído. Ese día del ciclón se cayeron varios faroles y quedó el pueblo oscuro de nuevo pero mi esposo buscó recursos, y colocaron todo como estaba otra vez”.

Iris en 2014 se graduó de Administración de Empresas Turísticas en Misión Sucre y asegura que cuando muera quiere que la recuerden como “la maestra Iris, la maestra del pueblo”. Calificativo que se ganó a pulso al ser maestra de primer grado por muchos años en el  Grupo Escolar Estados Unidos de América.

En cuanto a cuál es el secreto para su vitalidad y buena memoria, nos aseguró que “el frijol es el que me da fuerza para a mis 86 años estar hablando con mente sana (esa edad tenía en 2015 al momento de la entrevista). Mi comida principal es frijol, plátano sancochado y papa sancochada con concha. Además que al levantarme me persigno por la señal de la santa cruz, rezo un padre nuestro y un ave María a Dios por un nuevo día. Eso me ha resultado”.

 

 

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