Mataron a padre e hijo en un secuestro exprés

José Jaime Buendía, de 47 años de edad, y su hijo, José Francisco Buendía Moreno, de 25 años de edad, murieron a manos de delincuentes que los atacaron en el sector La Parrilla, en la carretera Petare-Santa Lucía, para robarles una camioneta Terios, color plateado, año 2004. Iban acompañados del cuñado del joven, que recibió una herida rasante en la cabeza.

Los hampones son dos adolescentes de 16 años y 17 años de edad, y un hombre de 26 años de edad, identificado como Abraham Esteban Francia Pino.

El hecho ocurrió cuando las tres personas muertas, que se desplazaban en la camioneta, se detuvieron en la vía y los tres delincuentes salieron a pie de la zona boscosa del sector para asaltarlos. Los obligaron a tomar la vía hacia Mariches hasta llegar a la urbanización Miranda, en las inmediaciones de la Universidad Santa María, donde los bajaron del vehículo y les dispararon en la cabeza, lo que les causó la muerte inmediata al padre y al hijo. Al acompañante el tiro le hizo una herida rasante en el cuero cabelludo. Los homicidas huyeron con la camioneta.

Los cadáveres fueron localizados por funcionarios de la Policía de Miranda cuando realizaban el recorrido por la vía, después de recibir llamadas de vecinos que escucharon las detonaciones. Al llegar, los agentes notaron que había una persona con vida, que fue trasladada a un centro asistencial, informó Rafael Graterol, jefe del Centro de Coordinación Policial N° 7 de Polimiranda.

Funcionarios emprendieron la búsqueda de la camioneta robada y la localizaron en el barrio Agricultura, en Petare, donde detuvieron a los tres implicados en el doble homicidio. Las autoridades suponen que minutos antes del arresto los homicidas entregaron el arma a una pareja de motorizados, señaló Graterol.

Francis de Buendía, esposa y madre de los asesinados, relató que ellos salieron de su trabajo a las 9:30 pm, llevaron a un amigo a su casa, en La California, y de allí fueron a la urbanización Miranda donde vivía José Jaime Buendía con su esposa. Desde el balcón del apartamento la esposa los vio llegar y les dijo que subieran porque sabe que es peligroso que estuvieran ahí; sin embargo, ellos volvieron a salir, pero desconoce para dónde. Presume que su hijo, que vivía junto con su esposa en el barrio San Blas, en Petare, hacía tiempo para ir a buscar a alguien en el cine. La mujer dijo que los delincuentes tenían los celulares de su esposo y de su hijo, y los documentos del joven.

José Francisco Buendía Moreno era jefe de cámara de una perfumería.

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