#GenteDeMiPueblo: Falo y el arte de las taparas

Desde muy temprana edad Rafael Pérez aprendió el arte del tallado de tapara, enseñanza incentivada por su abuela, quien con amor y dedicación enseñó al pequeño Rafael todo lo concerniente a dicho arte..

Rafael Pérez es actualmente  un embajador del folklor venezolano,  artista y artesano que se dedica al tallado de taparas. Desde muy niño absorbió el conocimiento de sus ancestros, es conocido cariñosamente por todos en su pueblo natal la Villa de Todos los Santos de Calabozo como “Falo”, hombre que con la ayuda de la naturaleza, su conocimiento y sus manos laboriosas esculpe el fruto del taparo.

Falo hizo de este su oficio en un arte único y autóctono de la localidad

Falo relata que inició esta bonita labor a la edad de 15 años, simplemente observando a su abuelita tallar este fruto, luego poco a poco y con el paso del tiempo el continuó esta labor.

Se levanta desde muy temprano y revisa el árbol del taparo, es allí donde se inicia su faena del día a día, luego obtiene el fruto y da inicio al proceso de preparación de la tapara.

Lo primero que hace es hervir el fruto, luego le extrae la pulpa, con la ayuda de la naturaleza y su destreza  con  pocas herramientas, aflora la creatividad, modela  la tapara creando  surcos con mucha precisión y pericia al manejar su navajita logrando así un perfecto diseño.

Cual tatuador en la corteza del fruto siempre inspirado en la naturaleza dibuja en  ellas animales y flores entre otras, según le dicte su pensamiento. Este calaboceño ha mantenido la tradición del tallado de taparas por más de 40 años. Sus piezas artesanales han recorrido el país y el mundo. Sus taparas las conocen en Colombia, México, Arabia Saudita  e incluso  China, convirtiéndose así en un embajador de Venezuela en el arte del tallado.

Falo  hizo de este su oficio en un arte único y autóctono de la localidad. Cuenta con orgullo como pasó a ser referencia en la cultura mirandina, ya que personalidades de la vida cultural nacional e internacional se han trasladado hasta Calabozo para evidenciar el trabajo que realiza.

Rafael Pérez es un emprendedor de nacimiento

Rafael Pérez es pionero en este emprendimiento, cuenta con cariño como este oficio lo ha hecho enfrentar diversas crisis económicas, sin dejar a un lado la satisfacción personal de superarse y perfeccionar cada día más la técnica,  lo que ha hecho que sus piezas traspasen las fronteras del país.

El artesano refiere que hace años atrás jamás pensó en tener el éxito que tiene en la actualidad, pero las crisis hacen que las ideas novedosas se vuelvan exitosas.

Falo debe su éxito no solo a las costumbres inculcadas, sino también a sus amistades, los cuales son clave fundamental en el trabajo, ya que pese a la demanda, los árboles de tapara que tiene en el jardín de su hogar se quedaron pequeños, por lo que cualquiera que tiene el árbol, le da amablemente los frutos para que pueda continuar trabajando.

El  no es egoísta en cuanto a su oficio, pues está dispuesto a enseñar a todos aquellos que estén interesados en cultivar esta práctica. Así mismo señala que es referencia en dictar charlas en escuelas e instituciones educativas, lo cual cataloga de positivo, ya que es una manera de continuar con el legado adquirido.

Emprender de la mano con la cultura puede ser para muchos un aspecto relevante que no va de la mano con beneficios, ya que Falo señala que organismos del gobierno se han acercado a él para exposiciones, charlas y talleres dejando a un lado el reconocimiento por la excelente labor que ejecuta día tras día.

Sus piezas artesanales han recorrido el país y el mundo

Rafael Pérez es un emprendedor de nacimiento, pues es un hombre muy exitoso en su oficio, el cual realiza con cariño y dedicación. Desde su hogar ubicado en  el sector Misión Arriba invita a todos los calaboceños y guariqueños a visitarlo y adquirir las únicas e inigualables taparas talladas, las cuales sirven no solo de adorno, sino también para colar alimentos, tomar agua y una gran variedad de usos, que solo podrán obtener de mano del querido y apreciado Falo.

Pérez asegura que los límites no existen, ya que el lema de cada jornada laboral es superarse. Con cariño guarda muy celosamente la primera tapara que tallo, la cual no es ni la sombra de las obras que realiza en la actualidad, detalla que la demanda ha hecho que cree cosas nuevas y novedosas, por lo cual desde hace algunos meses esta involucrando pinturas naturales a sus piezas, haciendo uso de recursos que le proporciona la naturaleza.

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