Barandas deterioradas desde hace años

En total abandono plaza Bolívar de Calabozo

El deterioro progresivo de la plaza Bolívar de Calabozo es evidente. A pesar de ser un icono histórico de la ciudad y además epicentro de distintas actividades por parte de las principales instituciones públicas del municipio Miranda, ninguna de estas se ha preocupado al parecer por preservar los espacios que sirven de encuentro para la ciudadanía que aún en las mañanas y en las tardes, se sienta a disfrutar de la brisa que generan los arboles que allí reposan.

Lamentablemente las noches de tertulias en la plaza Bolívar quedaron en el recuerdo de los calaboceños pues desde hace unos años la oscuridad reina en el lugar. Durante el día, se detallan las inclemencias del tiempo y la falta de compromiso para con la plaza.

Lamparas en el piso, sin bombillos, basura amontonada en algunos puntos y papeleras dañadas, es parte del panorama. También llama poderosamente la atención que en la estatua ecuestre del Libertador crece una planta, dado el tiempo que tiene sin recibir mantenimiento.

A la estatua del Libertador le crece una planta en una de sus manos

Es importante destacar que alrededor de la plaza Bolívar se fueron formando las manzanas en donde se construyeron las primeras casas de lo que después sería la ciudad de Calabozo, entre ellas la Catedral Metropolitana de la ciudad. La plaza en un primer momento se llamó Plaza Mayor, posteriormente Plaza de Armas y cuando llegó la época de la Independencia, del período Republicano, se siguió llamando Plaza Mayor hasta que en un momento determinado se le colocó Plaza Bolívar.

Esta plaza ha sido remodelada en varias ocasiones, una de ellas a finales del siglo XIX, período por el cual en el centro de la plaza había una columna estilo griego con un capitel  cónico arriba, que fue sustituido por un pedestal y un busto del Libertador que permaneció en ese lugar hasta el año 1930 cuando se le hizo la gran remodelación que hoy podemos admirar.

Antiguamente tenía unas barandas que fueron sustituidas en 1930 por el barandaje de hierro forjado que vemos en la actualidad. Eso fue en el gobierno de Juan Vicente Gómez. Se colocó el pedestal actual y la estatua ecuestre de bronce que adorna el centro de la glorieta de la plaza Bolívar.   A partir de allí tomó la forma que todos conocemos, con sus jardines y palmeras que estuvieron hasta no hace mucho.

Posteriormente en el año 1995 se le hizo otra remodelación, sustituyendo las caminerías que eran de piso de granito por caminerías de terracota. Los bancos eran de granito sin respaldo, ahora son de concreto armado con respaldo.

La plaza ha sido el centro cívico por excelencia de la ciudad, según refiere el historiado calaboceño, quien agregó que en ella se han dado grandes acontecimientos; por ejemplo las ejecuciones, las cuales antiguamente se hacían en ese lugar.

Citando al historiador Ubaldo Ruíz, «En  1801 se ahorcó allí a Guardajumo. Allí estaba el llamado rollo de la justicia y la horca. Allí fue azotado quien iba a ser caudillo español José Tomás Boves, en el centro de la plaza en 1812”.

Al frente de la plaza Bolívar estuvo por muchísimos años (desde la época colonial  y hasta 1946), el Cuartel también llamado cárcel de Calabozo, en donde estuvieron presos una cantidad de personas como Boves, liberado en mayo de 1812 por las fuerzas del general español Eusebio Antoñanza. También allí estuvo preso José Rafael Revenga, prócer civil de Venezuela.

En los espacios del cuartel es donde ahora se ubica la Escuela Bolivariana América. También a nivel histórico se dice que en el año 1811 cuando se supo la noticia de la Declaración de la Independencia, el Cabildo se manifestó en apoyo y el centro de esos actos fue la plaza Bolívar.

Se dice que la de Calabozo es una réplica de la antigua plaza Bolívar de Caracas, y ante su valor cultural, las nuevas generaciones así como las actuales debemos contribuir en su preservación y mantenimiento, valorando cada uno de sus espacios, de los animales que en ella habitan y sobre todo entendiendo el potencial histórico de ese lugar que nos invita a sentirnos orgullosos de ser calaboceños.

La plaza de noche

 

A %d blogueros les gusta esto: