«Lamento que no hayamos podido encontrar una solución común«, apuntó Merkel en una declaración a la prensa, en las que aseguró que hará “todo lo posible” para que Alemania “esté bien dirigida durante las difíciles próximas semanas”.

Horas antes de sus declaraciones, el presidente del FDP, Christian Lindner, había anunciado que su partido se retiraba de las negociaciones, tras una última ronda de 12 horas en Berlín.

En el poder desde hace 12 años, Merkel ganó las elecciones legislativas de septiembre, pero lo hizo con el peor resultado de su partido desde 1949 y no obtuvo, por tanto, una mayoría clara en la Cámara de Diputados.

Después de que los socialdemócratas se negaran a repetir la coalición que formaron con la CDU durante la última legislatura, un acuerdo con el FDP y los Verdes parecían su única opción para gobernar, ya que descartó la posibilidad de dirigir un gobierno minoritario.